El CD Tudelano firmó una gran remontada ante el Beasain KE en un Ciudad de Tudela lleno hasta la bandera, para sumar tres puntos de oro que lo colocan líder provisional de la categoría. Los de Héctor Urquía supieron rehacerse a un inicio adverso y acabaron imponiendo su calidad y empuje en una segunda mitad vibrante.
El choque comenzó cuesta arriba: en el minuto 9, el Beasain dispuso de un penalti que transformó para adelantarse en el marcador. La acción dejó además una noticia amarga para los blanquillos, ya que Iker Bachiller, en la misma jugada, sufrió una caída que le provocó una lesión en el hombro y obligó a su sustitución.
A partir de ahí, el Tudelano fue creciendo en el encuentro, dueño del balón y de las sensaciones. Las llegadas se sucedieron, aunque sin fortuna en la definición. Pese al empuje local, el guardameta guipuzcoano apenas tuvo que intervenir en la primera parte, y el marcador se mantuvo en 0-1 hasta el descanso.
La segunda mitad fue un monólogo blanquillo. Ya en el 48’, Alayeto rozó el empate con un remate abajo que el portero sacó milagrosamente sobre la línea. El premio llegó en el 64’, desde los once metros: Alayeto no perdonó y puso la igualada, encendiendo al Ciudad de Tudela.
Urquía movió el banquillo y el equipo ganó aún más dinamismo ofensivo. En el 71, el meta visitante volvió a lucirse con un paradón a un cabezazo de Monreal, pero nada pudo hacer en el 77’, cuando nuevamente Alayeto, implacable, firmó el 2-1 que culminaba la remontada.
En el tramo final, el Tudelano buscó sentenciar. Un nuevo penalti en el minuto 90 pudo ampliar la ventaja, pero el portero rival, el mejor de los visitantes, volvió a detener la pena máxima. Sin embargo, la insistencia local encontró premio en el descuento: en el 95’, Curro Bonilla se estrenó como goleador en liga con un gran disparo que sellaba el definitivo 3-1 y desataba la fiesta en la grada.
El colegiado pitó el final y el Ciudad de Tudela celebró a lo grande. Tres puntos que refuerzan la moral del equipo, consolidan el gran momento blanquillo y lo colocan en lo más alto de la clasificación, con la ilusión intacta de seguir soñando.
TUDELANO











