El CD Tudelano firmó un empate cargado de carácter y épica en el Ciudad de Tudela ante el Utebo FC, en un encuentro que dejó la sensación de que los blanquillos merecieron mucho más tras una segunda mitad dominada de principio a fin. El 1-1 final llegó en el descuento y desató la locura en la grada, como premio a la insistencia y al inconformismo de un equipo que nunca dejó de creer.
La primera parte estuvo marcada por la seriedad de ambos conjuntos y la supremacía de las defensas sobre los ataques. El Tudelano llevó la iniciativa con balón, pero se encontró una y otra vez con un Utebo bien ordenado, replegado en bloque bajo y decidido a cerrar cualquier vía de peligro. Las ocasiones fueron escasas. La más clara para los locales llegó en el minuto 7, cuando Aparicio conectó un cabezazo que se marchó muy desviado.
En el minuto 19, los visitantes golpearon primero. Una contra bien ejecutada permitió al Utebo adelantarse en el marcador, poniendo el 0-1 y enfriando el ambiente en el Ciudad de Tudela. A partir de ahí, el partido se volvió aún más espeso, con constantes interrupciones, faltas y pérdidas de tiempo que impidieron cualquier ritmo fluido. Con esa mínima ventaja visitante se llegó al descanso.
La segunda mitad fue otra historia. La entrada de Curro cambió el guion del partido y dio al Tudelano una marcha más. En el minuto 56 llegó la primera gran polémica: Colau fue claramente desequilibrado dentro del área cuando se quedaba mano a mano con el portero, pero el colegiado decidió no señalar penalti. Lejos de venirse abajo, el conjunto local redobló esfuerzos y pasó a dominar con claridad.
Alayeto dispuso de varias ocasiones para igualar el marcador, mientras el Utebo continuaba aferrado al resultado y al reloj. En el minuto 78, los locales se quedaron con un jugador menos tras una segunda amarilla muy clara por una dura entrada sobre Monreal, lo que parecía complicar definitivamente el desenlace.
Pero aún faltaba lo más intenso. En el 87 llegó la jugada más controvertida del encuentro: Curro Bonilla marcó el gol del empate, pero el árbitro, tras cerca de 20 segundos de incertidumbre, anuló inexplicablemente el tanto al señalar una supuesta falta tras una caída del jugador del Utebo dentro del área. Una decisión que encendió a la grada y volvió a poner al colegiado en el centro de la escena.
El descuento fue largo y el Tudelano se lanzó con todo. En el minuto 95, Guille Alonso cazó un balón suelto para poner el 1-1 y desatar la locura en el Ciudad de Tudela. Incluso hubo tiempo para soñar con la victoria, ya que en los instantes finales una acción ofensiva local, tras un despeje rival, se estrelló en el palo.
El empate final sabe a poco por lo visto en la segunda mitad, pero refuerza el carácter competitivo de un Tudelano que no se rinde nunca y que volvió a demostrar, una vez más, que en el Ciudad de Tudela se pelea hasta el último segundo… incluso cuando todo parece en contra.
TUDELANO










