El CD Tudelano sigue firme en su feudo del Ciudad de Tudela, donde volvió a imponer su ley en un intenso derbi navarro frente a la UD Mutilvera. Los de Héctor Urquía firmaron un gran encuentro, dominando de principio a fin y mostrando solidez, ambición y buen fútbol. El solitario tanto de Curro Bonilla en la primera mitad bastó para sellar un triunfo trabajado que devuelve a los blanquillos al coliderato con 10 puntos y mantiene su imbatibilidad como locales.
El choque no tardó en ofrecer emociones. Apenas se habían disputado dos minutos cuando Parada rozó el gol con un remate a bocajarro tras un córner al segundo palo que se estrelló en el palo, en lo que pudo ser el 1-0. El Tudelano arrancó con energía, decidido a mandar sobre el césped y a encerrar a su rival. Las llegadas se sucedían: disparos cruzados de Aparicio y Manu Vila que salieron por centímetros, y un nuevo intento de cabeza del propio Aparicio en el minuto 21 que no encontró la potencia suficiente para batir al meta visitante.
La insistencia blanquilla tendría recompensa en el minuto 34. Curro Bonilla, uno de los más destacados del encuentro, protagonizó una jugada de pura garra y talento: robo en campo rival, regate seco al defensor y definición magistral para abrir el marcador. El tanto desató la euforia en la grada, que una vez más empujó sin descanso.
En la segunda mitad, el guión se mantuvo. El Tudelano salió con la misma intensidad, generando peligro a balón parado y obligando a la Mutilvera a replegarse. En el minuto 59, Taz, incansable en la presión, sirvió un balón perfecto a Albín, cuyo remate potente fue desviado por el portero antes de golpear de nuevo en el poste. La fortuna volvía a negar el segundo tanto a los locales.
Con el paso de los minutos, el equipo tudelano supo gestionar la ventaja con madurez. La Mutilvera trató de reaccionar en el tramo final, pero se topó con un bloque sólido, bien organizado y con un Yoel que prácticamente, no tuvo trabajo bajo palos. El pitido final confirmó una victoria merecida, en un partido donde el marcador se quedó corto para los méritos del conjunto ribero.
El balance no puede ser más ilusionante: un Tudelano invicto, pleno de victorias en casa, portería a cero y sensaciones de equipo serio, compacto y ambicioso. La afición, una vez más, despidió a los suyos entre aplausos, consciente de que este equipo promete dar muchas alegrías esta temporada.
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