El club blanquillo clausuró este fin de semana una esperanzadora pretemporada, imponiéndose con solvencia a dos conjuntos llamados, por entidad y presupuesto, a asumir un papel protagonista en Tercera RFEF. Aún con mucho margen de mejora por delante, las últimas actuaciones riberas han demostrado iniciativa, calidad individual, automatismos colectivos y claridad de ideas.
Victoria en el Trofeo Ciudad de Calahorra (0-2)
En la tarde del pasado viernes, los albinegros doblegaron a un combativo CD Calahorra en su recién recuperado trofeo local.
El conjunto tudelano entró con buen pie al partido y encarriló pronto el encuentro con un gol de Alayeto transcurridos los primeros veinte minutos. Ambos equipos se tomaron muy en serio el test, lo que llevó los duelos al límite y generó momentos de alta tensión competitiva. Prueba del buen hacer tudelanista fue su destacable gestión de las pulsaciones hasta el descanso, manteniendo la iniciativa y llevando el peso de la propuesta, acercándose con asiduidad a las inmediaciones del meta local.
Reanudado el choque, una dura entrada sobre Gerard Solà dejó con un jugador menos a los pupilos de Blas Terroba. Lejos de dejarse llevar por la inferioridad numérica, los locales plantearon al Tudelano más apuros que en la primera mitad. El partido perdió cierto orden táctico en favor del espectáculo, dejando paso a múltiples ocasiones sin acierto final en ambas áreas.
En los últimos compases, Martín Oiartzabal certificaría la victoria con un gol de bellísima factura desde la frontal del área.






Imágenes cedidas por el CD Calahorra
Gran actuación ante el Atlètic Lleida en Fustiñana (2-0)
El conjunto dirigido por Monasterio firmó ayer una de sus mejores actuaciones en fase preparatoria frente a un rival llamado a pelear por el ascenso directo a 2ª División RFEF.
Con el Santos Justo y Pastor de Fustiñana como escenario, Tudelano y Atlètic brindaron una contienda de nivel, en la que nuevamente los blanquillos se impusieron gracias a un gran rigor defensivo y fondo de armario.
La primera parte fue de poder a poder: trabada, plagada de duelos y sin concesiones. Cada equipo dispuso de una ocasión clara, ambas desbaratadas con brillantez por los metas.
A diferencia de lo sucedido en Calahorra apenas dos días antes, esta vez fue el Tudelano quien se vio obligado a afrontar la fase decisiva en inferioridad, tras una doble amonestación superado el cuarto de hora del segundo acto.
Sin embargo, la expulsión apenas afectó a los de Tudela, que se asentaron con firmeza tras el cambio de planes y liquidaron el enfrentamiento en apenas cinco minutos con goles de Soeiro y Ekhiotz. Ambos habían saltado al terreno de juego desde el banquillo y encontraron portería prácticamente en su primera intervención.








Imágenes cedidas por el Atlètic Lleida
Inicio liguero en el Ciudad
El Tudelano afronta esta semana con la vista puesta en su debut liguero, en el que actuará como local frente a la Unión Deportiva Logroñés B (domingo 6, 18:30).








