El estreno liguero se saldó con un empate sin goles en un partido que tardó poco en perder el orden de los primeros minutos. Tras un breve periodo de tanteo, dos pérdidas blanquillas en salida de balón permitieron al filial riojano encontrar espacios y generar las primeras ocasiones claras de la tarde.
En la primera, el conjunto visitante consiguió superar a Iván Fernández, pero Marco apareció providencial para sacar la pelota bajo palos cuando el gol parecía inevitable. Apenas unos minutos después, una nueva recuperación del Logroñés B en campo tudelano volvió a comprometer a los nuestros, esta vez con Iván Fernández como protagonista gracias a una excelente doble intervención.
El duelo se había convertido por momentos en un correcalles que favorecía el juego más directo de los riojanos. Consciente de ello, el Tudelano consiguió rebajar progresivamente el ritmo, reducir las imprecisiones y asentarse sobre el césped del Ciudad de Tudela.
Superado el ecuador del primer tiempo, los de César Monasterio comenzaron a acercarse con mayor frecuencia al área rival, más desde el empuje que desde la claridad. El balón parado permitió a los blanquillos acumular presencia ofensiva y, tras el rechace de uno de los saques de esquina, Marco probó fortuna desde el interior del área con un remate que se marchó por encima del larguero.
La mejor oportunidad local antes del descanso llegó poco después. Alayeto encontró espacio para conectar un franco remate de cabeza que salió muy cerca de la portería visitante. Los blanquillos cerraban así en campo contrario una primera mitad que había comenzado con las ocasiones más claras para el Logroñés B y que fueron equilibrando con el paso de los minutos.
Tras la reanudación, fueron los nuestros quienes salieron con mayor determinación. En los primeros compases llegó una de las acciones más peligrosas de la tarde. El guardameta visitante respondió con una gran parada a un disparo desde la frontal y Soto recogió el rechace dentro del área, ligeramente escorado, para buscar el palo contrario. De nuevo, el meta riojano reaccionó con agilidad para evitar el tanto.
A partir de ahí, el choque volvió a quedarse sin dueño. Ninguno de los dos equipos logró dar continuidad a su juego y las llegadas fueron escaseando. El Tudelano, sin embargo, se mostró sólido atrás y resolvió con acierto las situaciones individuales en defensa, con Marco especialmente destacado durante buena parte del partido.
Superado el minuto 70 llegó la gran oportunidad de los riojanos en el segundo periodo. Un disparo con dirección a portería obligó nuevamente a Iván Fernández a intervenir, estirándose para desviar con la punta de los dedos una pelota que amenazaba con romper el empate.
Los cambios introducidos desde el banquillo no alteraron el guión de un tramo final en el que ninguno de los dos conjuntos encontró el camino del gol. El 0-0 terminó siendo definitivo y permitió al Tudelano sumar su primer punto de la temporada.
El estreno en casa invitaba a buscar los tres, pero el resultado deja también motivos para construir desde lo positivo. En una categoría en la que la solidez defensiva resulta fundamental, los blanquillos vuelven a demostrar que están siendo difíciles de batir: dejaron su portería a cero en cuatro de los seis partidos de pretemporada y volvieron a hacerlo en la primera jornada oficial del curso. Cinco porterías a cero en los últimos siete compromisos que permiten afrontar con optimismo el camino que acaba de comenzar.
Declaraciones
César Monasterio: «El equipo ha ido creciendo y cada vez se ha encontrado mejor»
César Monasterio valoró el punto conseguido destacando la capacidad del Tudelano para sobreponerse a las dificultades de los primeros minutos y crecer con el paso del partido. El técnico reconoció que el juego más directo de los riojanos generó problemas, especialmente tras algunas pérdidas en el centro del campo, pero situó en torno al minuto 15-20 el momento en el que los blanquillos comenzaron a asentarse.
«El equipo cada vez se ha encontrado mejor», señaló Monasterio, quien consideró que el Tudelano dispuso de situaciones suficientes para haberse adelantado en el marcador, aunque faltó acierto para aprovecharlas. También destacó la mejoría defensiva tras el descanso y apuntó la asignatura pendiente: «En esta categoría es importante poder acertar».
Más allá del resultado, el entrenador se mostró satisfecho con la dinámica del grupo y dejó clara la hoja de ruta: «Seguir progresando y, a partir de ahí, crecer».
Oier Sarriegi: «Tenemos que continuar en el proceso de hacernos mejor equipo»
Oier Sarriegi valoró positivamente el punto en el estreno liguero, reconociendo las dificultades propias de una primera jornada. El capitán consideró que el Tudelano completó un buen partido en líneas generales, aunque señaló las imprecisiones propias como origen de buena parte del peligro generado por la UD Logroñés B.
En el apartado ofensivo, Sarriegi puso el foco en la falta de acierto en los últimos metros y en el margen de crecimiento de un grupo profundamente renovado: «Tenemos un equipo prácticamente nuevo y jugadores muy jóvenes». Una circunstancia que obliga a afrontar estas primeras jornadas como parte del proceso de adaptación.
«Esto es solamente el primer partido», recordó el capitán, convencido de que el equipo irá mejorando progresivamente: «Un puntito más y a seguir».
TUDELANO








