El CD Tudelano sufrió una dolorosa derrota en el Ciudad de Tudela ante el líder de la categoría en un encuentro marcado por la igualdad, la intensidad y un desenlace especialmente amargo. Los blanquillos, que compitieron de tú a tú durante los noventa minutos y rozaron la victoria en el tramo final, vieron cómo un gol visitante en la última jugada del partido frustraba todo su esfuerzo ante más de 3.000 aficionados en las gradas.
La primera parte estuvo presidida por la máxima seriedad táctica de ambos conjuntos. Ninguno quiso asumir riesgos innecesarios y el respeto mutuo se tradujo en un juego muy disputado en el centro del campo, con constantes duelos y pocas concesiones. No hubo ocasiones claras ni acercamientos realmente peligrosos, en un primer acto que reflejó a la perfección la dificultad de un choque entre el primer y el segundo clasificado.
Tras el paso por vestuarios, el partido se animó de forma inesperada. En el minuto 48, una jugada desafortunada para los locales permitió al Real Unión adelantarse en el marcador, aprovechando una acción aislada que rompía la igualdad existente hasta ese momento. El golpe fue duro, pero la reacción del Tudelano no se hizo esperar.
Siete minutos después, Alayeto provocó un penalti tras una internada decidida en el área y él mismo asumió la responsabilidad desde los once metros, transformándolo con seguridad para devolver la igualdad al marcador y reactivar a un equipo que comenzó a creer aún más en la victoria.
Con el 1-1, el Tudelano dio un paso al frente y pasó a dominar el encuentro. Bouguettaya, Santigosa y Albín protagonizaron varias acciones de peligro que estuvieron cerca de culminar en el segundo gol local, mientras el empuje desde la grada empujaba a los blanquillos hacia el área rival. El partido terminó de inclinarse cuando, en el minuto 75, el Real Unión se quedó con un jugador menos tras una segunda tarjeta amarilla, lo que aumentó la sensación de que el triunfo podía quedarse en casa.
El asedio fue total en el tramo final. El guardameta visitante salvó a su equipo con una intervención providencial a un potente cabezazo de Taz, y en el minuto 85 Dufur estuvo a punto de firmar un gol antológico tras una gran jugada individual, pero la defensa rival logró sacar el balón bajo palos cuando ya se cantaba el gol.
Cuando todo parecía indicar que el Tudelano tenía el partido controlado y que el desenlace sería favorable, llegó el mazazo final. En la última jugada del encuentro, tras un saque de banda, un disparo visitante se envenenó de manera inesperada y acabó alojándose en la portería local, estableciendo un cruel 1-2 que dejó helado al Ciudad de Tudela.
El pitido final confirmó una derrota injusta para un CD Tudelano que lo dio todo, que fue superior en la segunda mitad y que mereció mucho más ante el líder. Un resultado duro por las formas, pero que no empaña la imagen competitiva, la ambición y el carácter mostrados por el equipo en una tarde de fútbol intenso y de gran ambiente en las gradas.
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