El CD Tudelano sumó un empate de enorme valor en el Ciudad de Tudela ante una sólida UD Logroñés, en un encuentro de máxima exigencia entre dos claros aspirantes a pelear por el ascenso. El punto logrado no solo permite a los blanquillos afianzarse en puestos de play off, sino que además sirve para ganar el golaverage particular frente a un rival directo. Todo ello, en una tarde marcada por la intensidad, el alto nivel futbolístico… y un arbitraje excesivamente protagonista.
El partido comenzó con una igualdad absoluta y un respeto mutuo evidente. Ambos conjuntos se estudiaban, conscientes de lo que había en juego, aunque sin renunciar a amenazar la portería rival. Sin embargo, en los primeros compases quien acaparó el foco fue el colegiado, que firmó un arbitraje muy discutido y cargó de amonestaciones al conjunto local. Hasta diez tarjetas amarillas vio el Tudelano a lo largo del encuentro, en un partido que, lejos de ser bronco, se disputó con deportividad.
La primera gran ocasión llegó para los blanquillos tras una excelente jugada coral dentro del área. Albín recogió el balón escorado y sacó un potente disparo que superó a Taliby, pero se estrelló contra el palo, dejando al Ciudad de Tudela con el grito de gol en la garganta. El Tudelano comenzaba a crecer y a encontrar espacios ante un rival muy bien armado.
El premio llegó en el minuto 27. Un despeje erróneo de la zaga local dejó el balón suelto en el área y Guillem no perdonó. El atacante cazó el rebote y, con un disparo ajustado, estrelló el balón en el palo; la fortuna sonrió esta vez a los blanquillos, ya que el esférico rebotó en la espalda de Taliby y acabó dentro de la portería, poniendo el 1-0 en el marcador.
Cuando mejor estaba el Tudelano, la UD Logroñés logró empatar en el minuto 35 en una acción a la contra, aprovechando un desajuste defensivo para firmar el 1-1 con el que se llegaría al descanso, pese a la buena imagen ofrecida por los locales.
Tras la reanudación, el conjunto visitante dio un paso al frente y asumió mayor protagonismo en algunas fases del juego, aunque el Tudelano no renunció en ningún momento a la victoria. De hecho, los blanquillos dispusieron de varias ocasiones muy claras para volver a adelantarse: primero con un remate de Guillem Naranjo y posteriormente con un disparo de Alayeto desde el área pequeña que no encontró portería por muy poco.
El tramo final volvió a estar marcado por las decisiones arbitrales. En el minuto 89, una acción mal interpretada acabó costándole la expulsión al Tudelano: Albín cometió la falta, pero fue Santigosa quien vio la tarjeta amarilla, la segunda en su cuenta particular, dejando a los locales con un jugador menos en los instantes decisivos.
Pese a todo, el Tudelano supo resistir y amarrar un empate que sabe a mucho. Los más de 2.700 aficionados que se dieron cita en el Ciudad de Tudela disfrutaron de un auténtico partidazo entre dos equipos llamados a luchar por el ascenso, en una tarde de fútbol de alto nivel que refuerza la ilusión y el carácter competitivo del conjunto blanquillo.












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