El CD Tudelano firmó una de esas noches que se graban en la memoria. En un escenario histórico como Las Gaunas, donde nunca había ganado y donde la UD Logroñés no conocía la derrota en liga desde su descenso a Segunda RFEF, los de Héctor Urquía se impusieron con carácter, solidez y fútbol. Un 1-2 que vale más que tres puntos: vale orgullo, confianza y la confirmación de que este Tudelano va muy en serio.
El partido comenzó con una declaración de intenciones. Sin miedo, sin complejo alguno, el Tudelano saltó al césped de Las Gaunas con la firme idea de mandar. Apenas pasaron unos minutos cuando Alayeto probó fortuna con un disparo alto que rozó el travesaño, y poco después Guille Alonso lo intentó con otro tiro que obligó a intervenir al meta riojano. Los blanquillos dominaban, presionaban y hacían sufrir a una UD Logroñés sorprendida por el ritmo y la personalidad de su rival.
El premio al atrevimiento llegaría en el minuto 40. Aparicio, incansable por su banda, puso un centro medido al corazón del área que Bouguettaya cabeceó con potencia al larguero. El balón quedó suelto y, tras un barullo dentro del área, Alayeto peleó el rechace para que Guille Alonso, con fe y rapidez, empujara el esférico al fondo de la red. 0-1 y justicia en el marcador. El Tudelano mandaba y convencía.
Segunda parte
La segunda mitad trajo un guión diferente, más trabado, más físico, pero con un Tudelano sólido y seguro. La UD Logroñés quiso estirarse y tomar el control del juego, pero se topó una y otra vez con un muro: la defensa ribera y un Yoel sobresaliente, que detuvo todo intento de reacción local.
Y cuando el partido parecía más igualado, el Tudelano golpeó de nuevo. Minuto 57: Albín arrancó una contra perfecta, conduciendo con temple antes de ceder al espacio para Íker Bachiller. El lateral, con visión y precisión, filtró un pase al vértice del área donde Bouguettaya apareció como un puñal. Control, mirada al portero y disparo raso entre las piernas del guardameta. Golazo. 0-2 y estallido de alegría en el banquillo visitante. Tercer tanto del joven delantero en los dos últimos partidos y demostración de su gran momento de forma.
La acción que cambió el encuentro llegó en el minuto 65. En una acción aislada, el delantero de la UD Logroñés se escapó por el centro y Parada, en su intento de frenarle, lo derribó en la frontal. Roja directa y el Tudelano se quedaba con diez durante los últimos 25 minutos.
Lejos de descomponerse, los de Urquía se crecieron. Orden, sacrificio y solidaridad fueron las armas para defender el botín. Cada despeje, cada robo, cada ayuda era una muestra de compromiso. Y aún así, el Tudelano siguió amenazando a la contra, especialmente con un eléctrico Isaac que rozó el tercero en una transición que habría sentenciado el encuentro.
El sufrimiento final llegó en el 91, cuando una acción dentro del área acabó en penalti a favor de la UD Logroñés. Los locales transformaron el 1-2, pero ya era tarde: el Tudelano supo gestionar los últimos minutos con madurez y temple, impidiendo cualquier intento de épica rival.
El pitido final desató la euforia visitante. Victoria histórica, de las que marcan un antes y un después. El Tudelano ganó por primera vez en Las Gaunas, rompió la imbatibilidad local y reafirmó su candidatura a todo. Con este triunfo, nos mantenemos segundos en la clasificación con 17 puntos, sumando 5 victorias, 2 empates y una sola derrota.
UD Logroñés










