El CD Tudelano volvió a firmar una tarde para el recuerdo en el Estadio Ciudad de Tudela. Con un 3-0 contundente frente a la SD Logroñés, los de Héctor Urquía no solo demostraron autoridad, fútbol y carácter, sino que además se colocan líderes momentáneos del grupo y mantienen su condición de invictos en su feudo. Un triunfo que huele a ilusión, a confianza y a ambición.
El encuentro arrancó con un ritmo intenso, marcado por el respeto mutuo entre dos equipos de la parte alta de la tabla. La primera mitad fue muy disputada, con pocas ocasiones claras y un colegiado que cargó de tarjetas a los nuestros, pero sin que eso desestabilizara al conjunto ribero. El Tudelano supo mantenerse firme, ordenado y paciente, esperando su momento para golpear.
Y ese momento llegó tras el descanso. Nada más comenzar la segunda parte, el equipo salió con otra marcha, decidido a imponerse. En el minuto 50, el Ciudad de Tudela estalló. Iker Bachiller, una vez más decisivo desde el lateral, firmó una asistencia milimétrica que Tazghat Bouguettaya convirtió en oro con un remate lleno de fuerza y fe, anticipándose a los centrales para hacer el 1-0. Cuarto gol en tres partidos para un delantero en estado de gracia, y tercera asistencia consecutiva de un Bachiller que sigue siendo un puñal por banda.
El gol liberó al Tudelano, que a partir de ahí fue un vendaval. Las combinaciones entre Santigosa, Aparicio y el propio Taz desbordaban a una SD Logroñés superada, que apenas podía contener las llegadas locales. En el minuto 63, el esfuerzo encontró su recompensa: tras un córner bien ejecutado, Alayeto remató dentro del área, el balón rebotó en un defensor y Asier, atento y con instinto, cazó el rechace para empujar el segundo al fondo de la red. 2-0 y explosión de alegría en la grada.
Pero el Tudelano no se conformó. Con el estadio rugiendo —más de 2.000 aficionados empujando sin cesar—, el equipo siguió buscando el tercero. Y lo encontró. En el tramo final, Santigosa coronó la tarde con un gol con fortuna que selló el 3-0 definitivo.
El pitido final desató la euforia. Tres goles, portería a cero y una nueva muestra de autoridad en casa. Este Tudelano sigue creciendo, sigue creyendo y sigue soñando. Invicto en el Ciudad de Tudela, líder momentáneo y con la sensación de que este equipo tiene mucho que decir en esta temporada.
Una victoria que vale más que tres puntos: vale ilusión, unión y la confirmación de que el CD Tudelano va muy en serio.
TUDELANO










