El CD Tudelano volvió a regalar una noche de emoción e ilusión a su afición tras imponerse en la tanda de penaltis al Atletic Lleida (8-7) y proclamarse campeón del tradicional Trofeo Joaquín Segura. Un partido disputado, intenso y marcado por el dominio blanquillo en varias fases, que terminó decidiéndose desde los once metros con el protagonismo de Yoel bajo palos.
El encuentro arrancó con ritmo y con un Tudelano decidido a llevar la iniciativa. Apenas en el minuto 6, Manu Vila encendió al público con una espectacular acción individua. El Atletic Lleida respondió en el 18 con una ocasión clara, pero Yoel apareció providencial para salvar bajo palos el posible 0-1.
Los blanquillos siguieron insistiendo y, en el 21, Albín probó fortuna tras una gran jugada colectiva en la que nuevamente Manu Vila estaría presente. El gol parecía cuestión de tiempo y en el 32, Nowend Lorenzo, tras combinar con Taz, rozó el tanto con un disparo que se marchó fuera por centímetros. Con dominio claro pero sin premio, el duelo llegó al descanso con el 0-0 en el marcador.
En la segunda mitad el choque se endureció, con menos espacios y menos ocasiones claras. La más destacada fue en el minuto 76, cuando Aparicio lo intentó con un lanzamiento de falta que se marchó alto. El tiempo reglamentario concluyó sin goles y el trofeo se decidiría en la tanda de penaltis.
Desde los once metros la tensión fue máxima. Ambos equipos demostraron carácter y precisión, prolongando la tanda hasta el noveno lanzamiento. Fue entonces cuando emergió la figura de Yoel, que detuvo el disparo definitivo para desatar la alegría en la grada y certificar el título para el Tudelano (8-7).
Con este triunfo, los de Héctor Urquía levantan un trofeo histórico para la entidad, reforzando la confianza del grupo y manteniendo viva la ilusión de una afición que celebra no solo la victoria, sino también la competitividad y el carácter mostrados por su equipo.























